
No me agradezcas.
Lo que te he dado
me ha sido dado
sólo para ti.
No quiero que me ames,
quiero que ames:
los incendios no tienen dueño.
¿En que habrá estado Jodorowsky cuando se mando esas frasecitas? Probablemente no fue al día siguiente de una ruptura, sino que de seguro al par de semanas o meses de haber sido pateado.
Por otro lado, decir algo así cuando es una la que dice “bye” es bastante fácil. Pero pelotudo.
Fácil porque si tú dejas, no es mucho lo que te duele (aunque hay historias en que el dolor es mutuo). Y pelotudo porque mandarle un: “no quiero que me ames, quiero que ames” a la persona que estas dejando, te puede hacer merecedor de una buena cachetada, o mínimo de un lindo rosario de improperios.
Por eso jamás he dicho ese tipo de cosas, de todas maneras siempre me comporto de forma empatica y no hago sentir al otro que cualquier vestigio de cariño se esfumo al pronunciar un adiós. Estoy perfectamente convencida de que todos necesitamos un periodo para calmar la cabeza y luego (quizás) si la persona es merecedora, se vuelve hablar y se establece la amistad.
Algunas veces, los días posteriores al momento en que te dejaron, tu yo-Hulk-interno solo repite “pero yo si quiero que me ames ______!! - inserte improperio a eleccion-, así que puede meterte lo que me has dado por donde más te acomode”… Luego pasan los días o meses (depende de lo importante de la relación) y la situación varía. Bien puedes volver a hablar con el personaje en cuestión con la cabeza fría, y el corazón tranquilo, a veces extremadamente tranquilo. Y mientras ella te habla de cómo va su vida, tú empiezas a meditar en como lanzarle alguno de estos parlamentos:
“No quiero que me ames, quiero seguir juntándome con tus amigas”
“No quiero que me ames, quiero que de vez en cuando me dejes pasearte de la mano, porque a fin de cuentas tu gracia es ser “llica”
“No quiero que me ames, quiero que me devuelvas mis cds”
“No quiero que me ames, quiero que nos juntemos dos veces al mes y tengamos sexo del bueno :P ” `[2]
“No quiero que me ames, ¿ préstame el auto el fin de semana?”
“No quiero que me ames, quiero seguir yendo a tu casa los domingos, porque nadie cocina como tu vieja y tus hermanas me encantan”
Desde luego, siempre se corre el riesgo de que aquella persona si te haga sentir fuerte y pese al tiempo sigas deseando te ame, pero eso rara vez se dice. A mi parecer, si alguien te deja no merece enterarse. A no ser, claro esta, que esa haya sido la razón de su adiós.
Yo solo lo dije una vez, pero vino siendo una confirmación de cosas ya mutuamente dichas y sentidas.
“Los incendios no tienen dueño”… ya quisiera tener esa facilidad, pero para mí los incendios perdidos, me siguen perteneciendo hasta que aprendo a extinguirlos de mi corazón y sobre todo de mi libido. Y conociendo a mi libido, sé que no pasa de un día para otro.