domingo
Amigo es...

La primera amiga que tuve me la consiguió mi mamá. Mi profesor la llamó un día para hacerle saber su preocupación, porque su “bebe” era muy solitaria y en los recreos tomaba su colación sentada en una banca, observando inexpresivamente como los otros extrovertidos infantes transpiraban, enrojecían y ensuciaban jugando, como si el mundo acabase al minuto siguiente.

Un día de tantos, realizaba yo el rito aquel, cuando repentinamente la mano de mi madre tapo mis ojos y me dio un besito en mi mejilla de Heidi… me sentí tan feliz y tan segura al verla, que le costo trabajo despegarse de mi abrazo.

Conversamos un poco hasta que ella empezó, con visión de rayo láser, a elegir a la victima. Así encontró a Glenda, sentada en otra banca y solitaria igual que yo. Haciendo uso de esa capacidad materna todopoderosa y carente de pudor… fue, le hablo un momento y a los 10 minutos trajo la amiguita nueva para mí. Mi mama retornó feliz a casa y yo me quede jugando. Nunca le comente que a los tres días “la elegida” y yo, dimos por terminada la amistad por motivos irrevocables de mutuo aburrimiento.

Sinceramente, no ha sido del todo fácil hacer amigos para mi, podría decir que la verdadera amistad apareció recién en la enseñanza media.

Como olvidar a mi socia Glory, con quien hicimos carne y realidad ese popular dicho “Del amor al odio un solo paso”. Porque, lo asumo, Glory me odiaba, eran las repercusiones de ser la buena alumna, ordenada y silente, esa inadaptada que cuando todo su curso hacia despelotes, se quedaba leyendo una novela, sin que el ruido, ni los papeles volando por el lugar la perturbaran.

En una dimensión paralela, Glory era la Guevara de todas las revoluciones disciplinarias, papeles voladores, impropias escrituras en pizarra y mesas. Mientras que yo, su antagonista, oficiaba de flamante y estricta “Jefa de Disciplina”. A las dos semanas de asumir mi cargo, Glory ya tenia sus tres X rojas, lo que se traducía en mi reglamento como reunión apoderado-inspector.
Intento todo la pobre, desde un furioso: “sigue webeandome y te vas a acordar de mi”, a un amistoso: “pero flaquita, borrame una, si yo solo me levante a buscar un corrector”. Francamente ni yo recuerdo como lo logró, pero al año siguiente yo ya estaba sentada a su lado, pasando vertiginosamente del asiento frente al profesor, a la penúltima fila.

Me sentía feliz y cómoda, conversando fuera de momento, durmiendo sobre mi mesa y lanzando cáscaras de naranja por doquier (eso si, mi gusto por la lectura siguió intacto). Ella fue la que me enseñó a desordenarme, la que descubrió mi inagotable sentido del humor, parnert de mis primeras borracheras, torpedos y demases. Me contaminó con la espontaneidad y yo le retribuí brindándole responsabilidad y afecto sincero a su vida.

Desde entonces que para mi los amigos son evaluados igual que una pareja, representan un lazo en el que es necesario dar y recibir, da igual como, pero ese feedback tiene que existir para que la amistad perdure. Creo que todos tenemos alguna cualidad que a otros les falta y viceversa, y cuando alguien no la tiene, sencillamente no te resulta atractivo amistosamente, no te provoca esa necesidad latente de tenerlo a tu lado.

Hoy tengo un mejor amigo y vari@s amig@s... aquel que es el “mejor” tiene su titulo merecido y ganado a prueba de fuego, que puedo decir, siempre agradeceré haber llegado un mes tarde a mi primer año de Universidad y que aquel “Nativo de California”, haya estado sentado tras de mi, con una cara más seria y pedante que la mía, que ya es mucho decir.

Los demás tienen igual importancia, tangibles o virtuales… se han ganado mi sincero cariño por estar cuando necesito y saber ciegamente que estoy aquí para ellos. No tengo tantos como aquellos seres que despiertan cariños de forma mágica y tampoco se los envidio, yo tengo los que quiero tener, los que aprobaron la prueba, los que se han vuelto indispensables, los (des)afortunad@s que, a fin de cuentas, han logrado enamorarme.
3 Comments:
Anonymous Anónimo said...
Enamorarte? eso me resulta bastante interesante...

Anonymous Anónimo said...
Mi niña, la verdad es que debo disculparme por no escribirte mucho, hoy en dia eres un apoyo importante para mi, aunque sea por msn, siempre me das un alivio y eres una persona sabia y bondadosa, nunca dejes de ser asi, aunque a veces la vida nos trate mal, siempre hay que parase y seguir mirando hacia adelante, te quiero demasiado y sigue escribiendo como lo haces, mati...

Anonymous Anónimo said...
Sabes? al igual que tú no soy de muchos amig@s pero los que tengo los admiro mucho y los quiero demasiado... Ahí estás tú, me resulto deslumbrante la primera vez que te lei en aquella página (el resto lo conoces), quizás en ese tiempo te veia de una manera totalmente distinta a la actual manera de verte...Eres una gran mujer, y fuera de broma, eres una gran amiga...sé que soy una guagua que recurre a ti cada vez que me siento sola o mmm simplemente lo estoy pasando bien, eso significa que estás bien dentro de mi disco duro..eres alguien importante DoÑa A

Sobre el texto..me gustó mucho...tiene todo lo que representas para mi...ese toque de inocencia madura..extraño...todo con un toque de humor...pero sumamente agradable...
Uff costó postearle pero aqui estoy y me comprometo a hacerlo mas seguido

Cuidate muxo
BESOS

Te quiero doña A