
Hace algunos días anduve regaloneando en casa de mi mejor amigo y tuve la oportunidad de conocer a su tío, hombre que resulto ser bastante interesante… Estuvimos cerca de tres horas hablando de lo decadente que se ha vuelto este mundo… a causa de la creciente y preocupante falta de afecto que existe entre nosotros.
Entre la conversación me preguntó si alguna vez había oído “Sobreviviendo” de Victor Heredia, sin saber que es uno de mis favoritos… le comente que inevitablemente cada vez que la escucho mi piel se eriza en los versos de “mientras alguien proponga muerte sobre esta tierra y se fabriquen armas para la guerra… yo pisaré estos campos sobreviviendo”.
Ni mi amigo, ni su agradable tío, ni yo… imaginamos que un par de días esa canción volvería a tener un sentido tan amargamente fuerte…
Es una pena pensar que muchos prefieren seguir siendo “tristes sobrevivientes”, parecen cómodos entre tanta muerte y miedo que les han sembrando… por mi parte, seguiré feliz tratando de ser un poco mejor con el resto, ayudando si puedo… regalando palabras, arrancando sonrisas y entregando afecto con esta piel, que afortunadamente… aún se eriza ante el dolor ajeno.
Eso sería, mañana con más calma leo más de tus textos, no te conocia este lado, que rico que ocupes un espacio por lo gral ocupado en cuestiones frivolas para reflexionar un momento.
Saludos. - Lobezno -
Mientras no perdamos el asombro, tendra más oportunidad la esperanza de mantener a rayas a los descerebrados de la violencia.
un beso...