martes
Mira el Sol, como sale, por detras de la montaña...


El otro día vi en La Red el primer capitulo de Heidi. Me entere que la estaban dando, porque mi hermano de 30 años llamó a mi casa para avisar, luego que mi hermana de 35 le avisara a el. Así que ahí estaba toda mi familia integrando cadena nacional, en merecido e indiscutible respeto a la niña de cachetes coloridos.

Esta viene siendo la 3era ocasión que veo esta serie. Me trae muy lindos recuerdos. Y sin duda, representa una parte importante de mi infancia. Tenía 8 años cuando la pasaron por primera vez, a esa edad mi rutina diaria comenzaba, sagradamente, con la mano de mi madre acariciando mi cabeza para despertarme a las 10 am, luego me arropaba en mi cama y encendía el enorme televisor en b/n que teníamos. A esa hora pasaban Heidi y yo acompañaba mi programa favorito con una botella de leche de medio litro. No era un biberón, era una botella de bebida con un chupete en la punta, que de tantos mordiscos nerviosos ya tenia el cauce de una manguera. (Sí lo asumo… tome con chupete hasta los 8. Y pecho materno hasta los 3… dicen que mientras mas leche materna se consume, mayor la inteligencia (ah ya oye!))

Heidi y yo, nos parecíamos. Mi pelito era corto como el de ella y mis ojos grandes “negros como uvas”, según mi papá, quien al llegar su agotador turno de noche, se daba el tiempo de prepararme una pailita de queso derretido (igual a la Heidi) para que comiera con un rico pan amasado.

Confieso que nunca me gusto Candy o Angel, las encontraba sumamente cursis. Sus vestidos perfectos, sus cabellos de princesa y sus tórridos romances, me apestaban. Yo prefería a la pequeña niña que corría por los prados y era feliz con sus ovejas. Que miraba a Pedro de manera más amistosa que romántica y siempre estaba ahí para apoyar a su amiga Clarita.

Quien sabe, quizás Heidi andaba indecisa entre ambos personajes (jojo). A esa edad no me lo pregunte, porque era lo que menos me importaba. Así que esta vez, voy a concentrarme mucho más en el subtexto.

7 Comments:
Blogger eme said...
Heidi!!

El otro día anduve cantando esa canción en mi electivo, junto con las de hartos monitos!!

Yo insisto que Angel y Candy salían a dar vuelta la cartera, pero cosas de la vida...

Me alegro que estes mejor... mi blog triste... ese es un factor de mi vida...

Blogger endless_kinder said...
Hacer recuerdos es lo mejor, sobretodo el contexto que acompaña a lo que se recuerda, como la botella de leche, el despertar con una caricia de tu madre, eso es lo mejor de la televisón, las canciones y los olores.

Saludos!

Blogger williepooh said...
No hay como los monos antiguos....
En especial Heidi, era de mis monos favoritos (y eso que yo no veía muchos), me encataba las historias que vivía, eran tan simples...
Saludos notágica Femme.

Blogger Louis Cyphre said...
Querida Femme:

Perdona por no haber cumplido tu petición de mostrar mi escritorio, pero soy muy fome. En ese momento tenía una foto de Stonhedge como fondo y ahora un dibujo de Dante hecho por Moebius.

Pasaba por quí para despedirme.

Gracias por todo.

Blogger Clo said...
que buena!!! jajajaa.

Solo vi algunos capitulos de Heidi porque acompañaba a mi hermana cuando miraba la TV, pero me recuerda cosas muy simpáticas.

C

Blogger Polaroid said...
puta, me emocionè. fuera de la serie y todo lo que implica ser niño, la descripiciòn del despertar a las 10 con la botella con chupete es identica,pero identica a lo que yo vivì...pero lo mìo era con una botella de malta...gracias por ese recuerdo.

Blogger Radio Santiago said...
Siempre me pareció dudosa la relación de Heidy con "Copo de Nieve"... así como con PEdro..
¿cómo lo ves tú?