lunes
Bienvenida mi hermosa dualidad
Tenia diez años cuando me di cuenta que algo estaba raro en mi. Andaba toda enamorada e ilusionada del compañero con el que compartía el banco, nos tomábamos de la mano y nos hacíamos reír. Para toda la clase éramos “pololos” y a mí me gustaba, me atraía. Quería besarlo pronto y soñaba con que mi familia lo conociera.

Fue uno de esos tantos días en clase, cuando apoyaba mi cabeza en su hombro, en que las cosas empezaron a complicarse. Para muchos sonara cursi/repetido que diga que el tiempo se detuvo cuando la vi, pero así fue. La “S” era hermosa, delgada, con unos ojos celestes tranparentados y una palidez en su piel que la hacia parecer sumamente frágil.


Estuve ilusionada con ella de 5to a 8vo básico, le tenia tanto miedo a aceptar lo que pasaba en mi, que preferí ignorarla e incluso tratarla de mala manera. Dudo que haya servido de algo, dudo haberla confundido, porque pese a tratarla fríamente, la miraba con devoción cada minuto de escuela.

Paralelo a ella, tuve mis primeros besos y novios. Nunca deje ni he dejado de sentirme atraída por los hombres.

Sé que para muchos, es difícil de entender algo así, lo consideran un proceso mas, pero si las mujeres no han dejado de gustarme de la noche a la mañana, porque debería pasar eso con los hombres?

No niego que la bisexualidad es algo complicado de aceptar. Lo fue para mí, con mayor razón para el resto. Algunos creen que esta condición trae de la mano a la infidelidad y eso me molesta. A veces aburre decir que el tema va en las personas, no en su tendencia. Yo soy fiel, aburridamente para quien trata de tentarme, seductoramente para quien me tiene

Me dio por hablar sobre esto, porque por primera vez en estos veintitantos años, me enfrento al proceso que me hizo temer a la soledad desde pequeña. Desde que recostada en el regazo de mi madre la oí decir “Prefiero tener un hijo en la cárcel, que un hijo gay”. Es cierto que lo dijo hace 15 años atrás, cuando el tema en Chile recién se trataba, pero también es cierto que yo era apenas una niña y esa sentencia me aterro.


No sé lo que vaya a seguir a continuación. Pero presiento que el 2006 traerá algunos remezones fuertes a mi serena tranquilidad. Quizá ya sea hora que poco a poco, mi familia empiece a entender, porque la niña siempre tenia ojos lindos, pero tristes en las fotos. Porque no veo el matrimonio como algo viable para mí, porque no los dejo acercarce a mi cel o leer todo lo que escribo.

El proceso se hará real, porque tú lo has hecho urgente. Vamos a asesinar dulcemente a la heterosexual y dejarla dormida por ahí. Quiero estar despierta, sonriendo o llorando/ allá o acá, pero despierta.
6 Comments:
Blogger Radio Santiago said...
Muchas de mis vivencias..
Muchos de mis miedos...
Pero pasan.. créelo o no. Todo pasa, pero para que pase, hay que estar ahí. Y estar ahí implica asumir el miedo y afrontarlo.

Gracias por tus letras, sin duda me identifico en muchas partes.
Cariños

Blogger eme said...
Me sentí rara....

Pero me hizo bien...

Si el año se viene, hay que esperarlo de buena manera...

Blogger williepooh said...
No hay que temer decir lo que se siente, sobre todo si se trata de amor, pues amar es una de las cosas más lindas, además sea quien sea que te gusta no te hace perder la condición de ser humano.
Te felicito por tu escrito, puede inspirar a quienes no se deciden a hablar, y no sólo de éste tema, sino de cualquier asunto que los haga sentir diferentes...
Abrazos navideños...

Dar la cara, enfrentar lo que venga, no es neserario matar lo que ya existe, solo hay que vivir lo diferente, tomar el camino diferente, menos transitado, estar bien y sentirse bien... el resto, solo es el resto.

Blogger Cazador Oculto said...
suerte!
valiente.
y alegria despues

Anonymous Anónimo said...
Hola, te encotre navegando en la blogosfera.

A mi me pso algo similar, mis padres tb se deben preguntar lo mismo cuando les digo que no me voy a casar, que si, me gustan los hombre pero acostumbrese a que soy sola, me gusta estar asi (aun ke en realidad sola sola no soy).

Es complicado esto de la bisexualidad, pero cuando uno lo acept a, asume, se acostubra; vengan o no derepente esas crisis de identidad...

Besos